Cuatro asociaciones de Villafranca critican la restauración de las escaleras de la Colegiata

Cuatro asociaciones de Villafranca del Bierzo –Cultura54, BurVal, Escola de Gaitas y Filandón Berciano–, con el apoyo de más de 200 vecinos del municipio, han manifestado públicamente su rechazo al proyecto de restauración de las escaleras de la Colegiata promovido por el Ayuntamiento y la dirección general de Patrimonio Cultural de la Junta, que pretende sustituir varios peldaños de piedra cuarcita gris azulada por otras de granito marrón.
El proyecto cuenta con un informe negativo del arquitecto municipal que tanto el equipo de gobierno como la Junta han desoído. Las asociaciones firmantes sostienen que estas obras “afectan directamente al Bien de Interés Cultural de la Colegiata, que se beneficia de un máximo de protección, sin respetar la normativa municipal relativa al patrimonio cultural recogida en el Plan Especial del Conjunto Histórico”.
Ante esta situación, solicitan que se paralicen las obras y se redacte un nuevo proyecto que contemple la utilización de materiales más adecuados en la restauración de esta escalera, según detallan en un comunicado difundido este lunes.
La Junta alega que no encuentra la piedra idónea para la obra
El Ayuntamiento de Villafranca ha emitido un comunicado en el que, además de recordar que la competencia sobre las obras recae en la Junta y que las escalinatas pertenecen al Obispado de Astorga, defiende la transparencia de su actuación. En este sentido, recuerda que el proyecto de rehabilitación de las escalinatas de la Colegiata no está sujeto a licencia municipal, sino únicamente a una declaración responsable que solo podía ser desautorizada en caso de incumplimiento legal o errores jurídicos, «lo que no ocurrió en este caso».
Desde el principio, la postura del Ayuntamiento fue «mediar y alcanzar un consenso para que la intervención beneficiara al patrimonio monumental», explica. Por ello, propuso el uso de materiales más acordes con unas escalinatas del siglo XVIII a la Comisión Territorial de Patrimonio, la cual posteriormente alegó la imposibilidad de conseguir la cuarcita gris-azulada original, informando de que el único material disponible era el granito, al que se aplicaría un tratamiento para armonizarlo con el entorno.
El 19 de diciembre de 2024, Patrimonio presentó una modificación del proyecto original para una solución menos invasiva. Posteriormente, el 2 de enero de 2025, el Ayuntamiento emitió un informe en el que reiteraba su postura, buscando nuevamente el consenso con la Junta «ante las inquietudes vecinales, las asociaciones culturales y el propio criterio municipal». Patrimonio insistió en que no había encontrado la piedra idónea y que solo había una alternativa viable, por lo que el Ayuntamiento autorizó la ejecución de la actuación al no existir incumplimiento legal que la impidiera.
«Queremos subrayar la transparencia del Ayuntamiento durante todo el proceso. Al representante del descontento, el Sr. Fernando Brugman Álvarez de Toledo, presidente de la Asociación Cultura 54, se le dio el acceso al expediente en varias ocasiones, se respondieron sus escritos y se trasladaron reiteradamente a la Junta las inquietudes del sector de la población que representa. Por todo ello, consideramos que el Ayuntamiento de Villafranca del Bierzo ha actuado dentro de sus competencias, protegiendo el patrimonio local, trasladando las preocupaciones vecinales y garantizando la máxima transparencia al facilitar toda la información disponible», enfatiza el comunicado del consistorio.