[LOS GATOS DEL CALLEJÓN] Ponferrada es un solar
UNA GATA | Hace unos días los medios de la comarca informaban de la venta, por parte del ayuntamiento de Ponferrada, del terreno donde se ubicaba el antiguo cuartel de la Guardia Civil de la ciudad.
Para desmemoriados y ajenos a las andanzas de nuestros munícipes, recordaremos que a mediados de octubre del 2009, el ayuntamiento ponferradino anunció la adquisición del solar por un precio final de 2,5 millones de euros, después de una complicada negociación con la dirección de la benemérita. En aquel momento, la operación se presentó como un éxito, al conseguir una rebaja significativa sobre el precio de salida, bastante más elevado, gracias a una mediación en la que, al parecer, intervinieron algunos prebostes locales cerca de instancias del gobierno central. Vivíamos entonces sobre los rescoldos de la burbuja inmobiliaria, que tanto daño hizo, con un mercado que se resistía a aceptar la crisis y mantenía precios de venta disparados, aunque el momento económico ya presentaba claros signos de deterioro, a pesar por los brotes verdes, que por cierto, solo veía el presidente Zapatero.
Un detalle técnico que tiene su importancia es que la compra se realizó mediante un crédito hipotecario, lo que evidentemente hizo aumentar el coste, que habría que añadir a los millones referidos. Además, la adquisición se encontraba recogida en los presupuestos municipales del año y en consecuencia el susodicho solar ha venido figurando en ellos, con la virtualidad de que su valor de mercado era una evaluación que permitía cuadrar las cifras del presupuesto, salvando las posibles diferencias entre ingresos y gastos del ejercicio correspondiente. En otras palabras, un comodín.
Hay que decir que el solar siempre ha tenido una buena reputación (urbanística) porque, como también recogen los medios que dan la noticia, se trata de un terreno con un emplazamiento excelente, que permite un interesante uso mixto, comercial y residencial. No obstante su atractivo, los sucesivos intentos de venta realizados no finalizaron con éxito hasta esta subasta realizada recientemente, en la que ha sido adjudicado por un importe algo inferior al millón de euros, es decir con un pérdida de millón y medio sobre el precio de compra, sin contar los costes hipotecarios. O sea, que veinte años después se cierra el ciclo con una operación “redonda”.
Está claro que las peripecias de este solar pueden servir de referencia para evaluar la situación del mercado inmobiliario en toda Ponferrada y estimar la depreciación sufrida por el parque de viviendas de la ciudad, teniendo en cuenta que el coste del suelo para edificar, era entonces, uno de los capítulos más importantes.
No vamos a discutir que, como dice el equipo municipal, esta sea la situación del mercado, pero sí queremos resaltar lo que esto significa: en una España en la que el mercado inmobiliario bate máximos constantemente, en Ponferrada sufre una depreciación considerable. Y es que como hemos venido denunciando tantas veces, el deterioro económico de la comarca se manifiesta en la emigración, el envejecimiento, el cierre de actividades comerciales, la pérdida de servicios y también la pérdida de valor de nuestras viviendas. Todo ello, insistimos en un España con el crecimiento económico más elevado de toda la Unión Europea. ¿No dará esto que pensar un poco a nuestros inefables ediles y cargos de aquí y allá?
La segunda cuestión es que no se ha explicado cuál es la urgencia o la necesidad que obliga a vender en pérdidas tan cuantiosas. Puede ser que, sin estos fondos, no puedan ejecutarse medidas ya comprometidas en el presupuesto de 2024; vale decir las mejoras en el mercado municipal, eliminar pérdidas de agua las piscinas municipales o goteras de algún polideportivo; mejorar las calefacciones de los colegios, tal vez, un cementerio en alguna pedanía…, ¿o es que acaso no llega para pagar los salarios de los concejales?.
De cualquier manera, tenemos derecho a saber cuales son las razones que han llevado a tomar esta decisión, más allá de la frasecita genérica el Sr. alcalde de que se ponen los fondos al servicio de los ciudadanos. Porque lo que está claro es que los ciudadanos y las ciudadanas han perdido un buen pellizco con la operación y que lo perdido son también dineros de todos.
Y puestos a pensar, si el alcalde hace un trato así a mitad de mandato, será que los partidos que le apoyan tiran la toalla y no creen que vaya a hacerlo mejor de aquí al final.