Los hoteles censuran el «desprecio» de Ramón a un sector que ve peligrar 300 empleos

La negativa del alcalde de Ponferrada a rebajar el IBI como han hecho otras ciudades de la Comunidad indigna a la asociación.
Tras mantener al fin este jueves la reunión que había solicitado hace casi dos meses con el alcalde de Ponferrada, Olegario Ramón, la Asociación de Hoteles de Castilla y León ha expresado a través de un comunicado su desencanto y malestar por la postura del equipo de Gobierno respecto a la rebaja del IBI que solicita el sector.
El alcalde les dejó claro en ese encuentro que el Ayuntamiento de Ponferrada no va a aplicar ningún tipo de exoneración en el impuesto de bienes inmuebles (IBI), con el pretexto de que ya ha realizado reducciones para la hostelería en terrazas y basuras, «aunque es consciente de que estas no iban dirigidas a los alojamientos».
Ramón llegó a afirmar, según los hoteleros, que «es imposible administrativamente» aprobar una reducción en el IBI, algo que contrasta con las decisiones adoptadas en este sentido por otras corporaciones locales de Castilla y León. Sin ir más lejos, señala la asociación, León capital ha aprobado un 50% para este año con una simple modificación a la ordenanza fiscal reguladora del impuesto en su pleno.
«Paradójicamente, el edil apuesta por el turismo en Ponferrada para la recuperación económica de esta pandemia, pero no parece preocuparle nada que en la ciudad no haya hoteles abiertos para los turistas, que se tendrán que ir a dormir a León, cuando esta situación permita empezar a recuperar la actividad», se sorprenden los propietarios de hoteles, que acusan a Ramón de apostar por «un turismo sin hoteles en la ciudad».
Ante esta situación, sin ayudas por parte de ninguna administración, el sector teme que para muchos empresarios resulte imposible «hacer frente a estos tributos después de casi un año sin poder trabajar, pero soportando unos costes fijos muy elevados». Y advierten de que la situación «empieza a ser tan crítica que las empresas que consigan llegar a finales de verano tendrán que reorganizar sus estructuras con drásticas reducciones de plantillas que llegarán al 50%, ante la falta de apoyo económico a un tejido empresarial que da empleo directo a muchos trabajadores».
En estos momentos, los alojamientos de Ponferrada dan empleo directo a casi 300 personas, además del indirecto de sus proveedores. Casi la mitad de ellos están cerrados ante las permanentes y reiteradas restricciones a la movilidad. Fuentes del sector no ocultan su indignación ante la postura del alcalde y hablan abiertamente de «desprecio» a lo que consideran una justa reivindicación que aliviaría su precaria situación económica y laboral.